viernes, 27 de agosto de 2010

BILBAO: LLENAZO PARA LOS TRES MÁS GRANDES, PONCE, EL JULI, Y MANZANARES


Por José Antonio del Moral
Bilbao. Plaza de Vista Alegre. Jueves 26 de agosto de 2010. Tarde nublada y bochornosa con lleno total.
Cinco toros de El Ventorrillo, magníficamente presentados en desigualdad de pesos, bien armados y astifinos. De juego desigual y poca fuerza en general. El primero, muy blando, corto de viajes y metiéndose por los dos pitones. Al segundo, también débil, aunque no le hicieron ni cosquillas en el caballo, se rajó muy pronto. El tercero, alto de agujas, tampoco le sobró la fuerza pero resultó noble, fue largo por el lado izquierdo y finalmente por el derecho aunque a media altura. El enorme cuarto, un camión, resultó noblote por el lado derecho, por el izquierdo arrolló con peligro, no humilló nunca y se rajó en seguida. El veletísimo quinto, huido de salida y lastimado tras intentar saltar, fue devuelto y sustituido por un sobrero de Ortigao Costa que pese a su justa fuerza, resultó más que aprovechable en las manos de quien lo mató. Fue el toro más grato de los siete. Y algo remolón pero muy noble por ambos lados el sexto.
Enrique Ponce (marino y oro): Estocada muy caída, silencio; estoconazo muy caído, aviso, petición de oreja y vuelta clamorosa seguida de bronca al palco.
El Juli (tabaco y oro): Estocada muy caída trasera, silencio; estoconazo caído, oreja in-extremis.
José María Manzanares (carmelita y oro): Estocada corta arriba que se hunde y tres descabellos, aviso y gran ovación tras otra para el toro; gran estocada desprendida, oreja y petición de otra.
Muy bien en palos Juan José Trujillo

El imponente aspecto que presentó ayer la gran plaza de Vista Alegre fue un inapelable mentís a los que están cantando el próximo final de la Fiesta. Que en la capital efectiva del País Vasco se vuelquen masivamente la afición y el público en general, es una de las alegrías más grandes que hemos tenido en la presente temporada. La ocasión para tanta asistencia era lógica porque con un corridón de toros actuaban nada menos que Enrique Ponce, El Juli y José María Manzanares, la cúpula del toreo actual en tres edades y versiones.
Luego, el juego que dieron los toros para bien o para mal, determinó el desarrollo artístico del festejo conforme a la suerte y a la habilidad de cada cual. No en vano eran tres consumados maestros los que compitieron. Enrique Ponce desde su indiscutible y permanente autoridad. El Juli en la mejor temporada de su vida. Y José María Manzanares en la de su definitiva consagración pese a su juventud. Los tres vinieron a dar la cara como corresponde a su categoría y a fe que lo cumplieron.
Pero no empezó nada bien la corrida con un primer toro para Ponce tan hermoso como blando y deslucido que, además, desarrolló malas intenciones por los dos lados. Tampoco tuvo suerte ElJuli con el segundo, más noble que el anterior pero de inmediato rajado, lo que desilusionó demasiado pronto al madrileño y me chocó. Debió intentar sujetarlo en tablas y torearlo en esos incómodos terrenos.
Menos mal que con el tercero cambió el rumbo de la tarde para bien porque este animal se prestó por ambos pitones aunque no para tirar cohetes. Quién sí los tiró fue José María Manzanares con una faena muy bien estructurada y a más sobre ambas manos, fundamentalmente con la derecha en series de redondos a cada cual más empacados, sin que faltaran soberbios muletazos de remate, aterciopelados adornos y sus andares imperiales que parecen no ser nada pero valen millones. Lástima que fallara con el descabello porque la oreja le había ganado con creces.
Y llegó Ponce con el cuarto, un altísimo camionazo negro que debió pesar 100 kilos más de los 608 con que le anunciaron y que, sin ser un barrabás, empezó embistiendo sosamente y sin humillar nada, defectos que mantuvo luego cuando, rajado por completo, se refugió en tablas. Ponce, que había enseñado a embestir cada vez más largo a su oponente con la mano derecha hasta meterlo por completo en la muleta, lejos de aburrirse al ver como el toro huía de cada pase, se fue a refugio del animal y ese fue su más lúcido acierto. Porque fue junto a los tableros en donde planteó la batalla y la ganó victorioso y enrazado a base de valor, firmeza, temple y esa manera de mandar que tiene el valenciano dando la impresión de que cualquier dificultad para él resulta la cosa más fácil del mundo. Eso explica que muchos no le den mérito, incluida la mayor parte de la actual crítica que es la más indocumentada de la historia. Y si quieren comprobarlo, lean a todos hoy en cuanto puedan.
Ponce Imantó al toro y ligó los pases como si fueran uno solo ganando siempre un paso a cada muletazo y, aunque costó que el animal cuadrara, dejó una estocada entera muy caída, a lo que se agarró la presidencia para negar un muy solicitado trofeo, dando luego Ponce una vuelta clamorosa con tanta fuerza como si hubiera cortado dos por lo realizado por el incombustible figurón de esta época que va ya para veinte años y a punto de cumplir su corrida de toros número 2000 en la próxima Corrida Goyesca de Ronda. Sí, he dicho 2000 para que se enteren los que se han pasado este año diciendo que se tiene que ir o que está ido. Esta es la imbecilidad más grande que se ha cometido esta temporada y a las pruebas me remito, mientras el sujeto que encabeza la campaña antiponcista, no ha cesado de maquillar los muchos petardos que ha pegado su último protegido – Le Cocq – con los toros mejores de todas las grandes ferias – se le han ido todos - por orden de sus apoderados. Por cierto y esto lo saben muy pocos, también inspiradores del mismo en otra campaña para conseguir apoderar a Morante. Pero por qué creen que el ínclito la tiene montada por encargo con Curro Vázquez al que adoraba, falsamente, claro. Que me meta yo con él es coherente con lo que siempre he dicho desde que su hermanito apoderaba Francisco Rivera hasta que lo expulsó el abuelo Ordóñez. Pero que lo haga el ínclito, es como para mear y no echar gota.
La clamorosa vuelta al ruedo que dio Ponce, la podría haber dado con igual clamor El Juli tras matar de espadazo caído al quinto, lo que no tomó en cuenta el riguroso palco para darle una oreja que el madrileño paseó sin fuerza. Este error presidencial limitó el entusiasmo con que el público había contemplado la completísima y muy buena faena que hizo El Juli, una más de las muchas excelentes que viene realizando este año frente al remiso aunque muy noble sobrero de Ortigao Costa, a base de tirar mucho y muy bien del toro en cada pase de los muchos que pegó con la hondura y la largura que le caracterizan.
El colofón de tan magno evento, lo puso Manzanares con un sexto toro que, pese a remolonear en los primeros tercios, rompió con creciente ritmo en la muleta, permitiendo explayarse a Manzanares tanto por redondos como al natural que enjaretó meciéndose y acompañando con el cuerpo cada viaje del animal como ahora mismo solo él lo hace hasta redondear el trasteo mejor cumplido de la jornada, cerrado además con un estoconazo de fulminante ejecución que también fue el mejor que se pegó ayer y quizá de toda la feria. La oreja que le dieron también fue la pedida con más pañuelos y como la gente ya estaba embalada, le pidieron otra que no se concedió. Yo la hubiera dado porque como un día me dijo el gran presidente de las Ventas don Pedro Torres Guerrero, en caso de duda siempre hay que favorecer a hombre.
Y los tres más grandes, salieron de la plaza como lo que son y la gente totalmente satisfecha salvo unos cuantos idiotas que se las dan de listos.
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Coda después de haber visto la faena de Ponce por televisión, en diferido, y leído a casi toda la prensa
Llevo más 50 años viendo toros y más de 40 hablando y/o escribiendo sobre las casi 200 corridas que veo cada año. He leído y oído muchísimas ridiculeces. Pero lo que leí anoche a Mario Juárez en su “burladero” calificando al cuarto toro de El Ventorrillo que mató ayer Ponce de “impropio” de Bilbao, es la más grande estulticia de todas. Aunque esto es lo de menos viniendo de quien viene. También me partí de risa cuando escuché al nuevo fichaje de la “capea radiofónica” que sigue pagando Caja Duero pese a la crisis. Un tal Polo Sánchez, cuando dijo que los toros de ayer no tuvieron emoción. De cachondeo y a la vez de vergüenza.
Les recomiendo que vean el vídeo de la importantísima faena de Ponce, una de las más meritorias de su vida, como también se lo recomiendo al presidente don Matías para que también se le caiga la cara de vergüenza por no haber premiado una de las faenas más impresionantes de muchas temporadas. Y lo mismo a los queridos o no queridos compañeros que, en cuanto les lea hoy, voy a citar aquí mismo en cuanto pueda…


EL QUITE DE DOMINGO
Lagartijo, Guerrita y Antonio Fuentes torearon ayer en Bilbao

En esta temporada estamos asistiendo a una situación muy parecida a la de los últimos años de Lagartijo el Grande. El bravo Frascuelo había quedado fuera de combate por la cornada del toro “Peluquero”. Lagartijo se resistía a ceder el cetro del toreo mientras Guerrita, lleno de ambición, lo acosaba ansioso por destronarlo. Sustituyan el nombre de Frascuelo por el de José Tomás; el de Lagartijo por el de Enrique Ponce, y el de Guerrita por el de El Juli, y se encontrarán con que, más de un siglo después, estamos ante una situación parecida.
Julián López el Juli salía siempre acomplejado cuando toreaba junto Enrique Ponce. Pero ha perdido totalmente el complejo, y ahora sale especialmente motivado cuando torea con él. Pero Ponce no está por la labor de dejarse ganar la pelea, y todos los días pugna por estar mejor que su rival. Lo que sucedía entre Lagartijo en sus últimos años y un Guerrita crecido.
Esta es la salsa de la temporada, su intríngulis. El interés de la temporada se está basando en los encuentros de Ponce y El Juli. Otra cosa es que la prensa adicta al josetomasismo se niegue a contarlo. Da la impresión de que, como no está José Tomás, todo lo demás carece de valor e interés, y hay que callar todo lo bueno que está sucediendo. Pero los encuentros entre Ponce y El Juli están siendo del máximo interés para el aficionado.
Los toreros de la nueva generación nos han colmado de decepciones. Pero Ponce y El Juli siguen a los suyo peleando en la cumbre. Lo lamentable es que no haya unos periodistas capaces de contarlo. El Juli normalmente suele salir triunfador en el duelo, ya que está en un momento verdaderamente excepcional. Pero hay veces en que Ponce saca la raza y opaca a El Juli (sin ir más lejos con la gran faena de Burgos). Lo mismo sucedía cuando decían que Lagartijo estaba acabado y, de repente, hacía un gran faenón que opacaba a Guerrita. Como decía Belmonte, en el toreo nada cambia; solo cambian los protagonistas.
Ayer se vivió en Bilbao un ambiente de gala con un llenazo. La plaza lucía bella y alegre, deseosa de ver una gran corrida de toros. Y la vimos, porque los toreros que verdaderamente son capaces de ofrecer a los aficionados grandes tardes son las auténticas figuras. Ayer las había en Bilbao y el público, que no es tonto, llenó la plaza, harto de medianías que, aunque tengan muy buena prensa, en realidad no son capaces de cuajar a los toros ni de convencer a nadie.
La corrida del Ventorrillo era una señora corrida de toros. De astifinísimas cabezas y enorme volumen. Ponce y El Juli se anunciaron en Bilbao con un corridón para que no se diga y para dar ejemplo. Luego en la corrida hubo de todo.
El peor parado en el sorteo fue Enrique Ponce. Le correspondió en primer lugar un toro que cabeceó mucho y se defendió por su poca fuerza. Prácticamente no pudo hacer nada con él. Y el cuarto era un enorme camión, muy manso y con gran querencia hacia los adentros. Después de una serie con la mano derecha el toro se rajó pronto y se fue hacia las tablas. Y allí empezó la denodada porfía de Ponce. Lo metió en el canasto con la mano derecha, cosa nada fácil porque el toro empujaba mucho hacia los adentros; pero con la izquierda no pudo conseguir ese nivel porque por ese pitón el toro arrollaba. Una faena meritoria con mucha casta, y eso que Ponce lleva veinte años en lo más alto. Ponce se niega a ceder el cetro. Mató de un bajonazo y, a pesar de que hubo petición, Matías con buen criterio, no concedió el trofeo. Y es que la suerte de matar es la suerte suprema, y para cortar orejas las estocadas han de estar en lo alto.
El poderío de Julián López El Juli es tal que le bastaron dos series con la mano derecha para acabar con su primer toro. Dos series mandonas por abajo hicieron que el toro se rajara, no quisiera saber nada y se metiera en las tablas. Y en quinto lugar salió un toro de Ortigao Costa noble y con calidad. El Juli le hizo una faena de las suyas, compacta, redonda, maciza, impecable, sin un solo enganchón y llena de muletazos largos y por abajo. Primero con la izquierda y después con la derecha, con su profundidad característica. Una cosa que me encanta de El Juli es lo bien que echa los engaños. Mientras los toreros malos se hartan a dar toques y andar con la muleta retrasada, El Juli simplemente la pone en el hocico y tira del toro hasta el infinito. Estocada caída con brinco en la ejecución, y una oreja, la primera oreja bien cortada de la feria. Las otras habían sido de verbena.

El Juli tiene una gran tenacidad profesional y una gran afición, y eso le ha llevado a torear a la perfección. Tanto con capote como con muleta El Juli ahora mismo representa el temple y la pureza. En lo único en que no ha evolucionado es en la estocada: sigue siendo un matador impulsivo que da un salto en el embroque. Hasta en eso es como Guerrita, igual de ambicioso, igual de perfecto, pero con el defecto de no ser un estoqueador depurado. Es simplemente eficaz, como lo era Rafael Guerra Bejarano.

Y acompañando a Lagartijo y Guerrita, estaba Antonio Fuentes, aquél del que dijo el Guerra “después de mí naide, y después de naide, el Fuentes...”. Antonio Fuentes representaba la elegancia. Y esa es, precisamente, la característica fundamental de José María Manzanares: la elegancia. Torero muy elegante y de gran porte y empaque. Hasta tal punto tiene porte y empaque que, con frecuencia, lo que hace parece mejor de lo que realmente es. Todo lo embellece con su distinción prodigiosa.
Manzanares se llevó un gran lote, dentro de una corrida del Ventorrillo descastada y mansa. Su primero tuvo quizás el defecto de no terminar de humillar al final del muletazo, pero era un toro muy pronto y repetidor. Y su segundo, aunque justo de fuerzas, tuvo mucha calidad y dulzura. Manzanares nunca está mal porque su empaque y su gran porte hacen que siempre se le vea con agrado, pero tiene poca ambición, como he dicho en otras ocasiones.
Ayer Manzanares debería haber armado una revolución en Bilbao, revolución que se hubiera producido ante los morros de Ponce y El Juli. Cortó una oreja, pero su lote era de tres o, incluso, de cuatro orejas. A su primero, después de dos series con la mano derecha demasiado atragantadas porque no perdió pasos, le dio una gran serie con la mano izquierda, llena de largura y templanza. Luego, cuando volvió a echarse la muleta a la derecha, la faena bajó de tono. El sexto, con mucha clase y nobleza y también con escasez de fuerzas, era un toro ideal para una obra perfecta de Manzanares. Y estuvo tan elegante y tan clásico como es él, pero eché de menos más toreo con la mano izquierda (solo hubo una serie breve), y series más profundas.
Manzanares es consciente de que es el torero de más clase del momento (si exceptuamos, claro, a Morante de la Puebla), y se beneficia de esta situación. Pero le cuesta apretar el acelerador. En este sexto toro esperaba una faena tan inconmensurable, como las que le hemos visto en Sevilla o en Zaragoza. Pero, sin estar mal, cortó una oreja cuando debería haber cortado dos. Por cierto, el estoconazo con que mató a este toro seguramente será la estocada de la feria.
Quiero consignar, por último, el gran par de banderillas de Juan José Trujillo al tercero de la tarde, que para sí hubiera querido el Vito.











jueves, 26 de agosto de 2010

BILBAO: TRES "VICTORINOS" POR ENCIMA DE LA TERNA / José Atº del Moral

26.08.2010
Tres victorinos por encima de la terna

Variada corrida de Victorino Martín con tres ejemplares que unieron a su excelente presentación un comportamiento casi ideal para el toreo, sobre todo los toros segundo y cuarto, éste de los que yo llamo de revolución. Juan José Padilla no pudo hacer nada con el parado que abrió plaza y se templó como pocas veces con el extraordinario cuarto del que cortó una oreja aunque el toro fue de dos. Diego Urdiales, muy favorecido por gran parte del público, cortó una fácil orejita del fácil segundo y le perdonaron su petardo con el difícil quinto. El Cid no terminó de confiarse con el potable tercero y quiso mucho aunque pudo poco con el complicado sexto. En ambos fue tratado con simpatía.

Bilbao. Plaza de Vista Alegre.
Miércoles 24 de agosto de 2010.
Quinta de feria. Tarde calurosa con sol y dos tercios largos de entrada. Seis toros de Victorino Martín, de excelente aunque variada presentación aunque con desiguales cabezas, astifinos y en su mayoría armónicos dentro del tipo de la ganadería. Dieron juego desigual. Casi parado el primero que, a penas se dejó por el lado izquierdo y nada por el derecho. El segundo tardeó y manseó pero se dejó con mucha nobleza en la muleta, sobre todo por el lado izquierdo. El tercero, con más movilidad que sus hermanos, repuso y se coló por el lado derecho, pero fue noble por el izquierdo pese a no humillar. Al cuarto, extraordinariamente noble y encastado, debieron darle la vuelta al ruedo. El quinto repuso con guasa, pero su aterido matador lo puso peor. Y el sexto, muy complicado.
Juan José Padilla (marino y oro): Siete pinchazos y estocada, silencio tras pitos para el toro en su arrastre.
Diego Urdiales (turquí y oro): Estocada caída de efectos fulminantes, oreja fácil; pinchazo y casi entera, silencio.
El Cid (añil y oro): Pinchazo hondo y descabello, ovación; media trasera, silencio.
Ver a El Cid por detrás de Juan José Padilla y Diego Urdiales, envejeció a los dos primeros, eternos meritorios frente a las corridas duras. El jerezano sobre todo, con una costosísima y épica historia a sus espaldas durante los años en que triunfó más a sangre y fuego que ningún otro torero de su tiempo, lo que le valió la simpatía de los bilbaínos hasta el punto de aprovecharla para matar en Vista Alegre seis toros de Miura en solitario, hazaña que le deparó dinero sin añadir más a su simpática figura. Diego Urdiales, por su parte, sin llegar ni de lejos a la historia de Padilla, sorprende por haberse ganado el sitio que le ha permitido repetir varias veces en Bilbao a donde los excursionistas de su pueblo, Arnedo, acuden en masa cada vez que actúa en el Bocho y vaya que se nota. Por pareció que El Cid era más veterano que sus colegas de ayer, no solo por el peso de los apabullantes triunfos obtenidos en esta plaza, a la cabeza de los cuales escribió para la historia su memorable encerrona con una corrida de Victorino hace ya tres años, sino porque en esta plaza no volvió a estar a tan grandiosa altura como en aquella tarde. El orden de lidia de ayer, por tanto, alteró el producto. Pero más lo alteró el juego de los toros que les correspondieron a sus acompañantes.

Tanto fue así, que Urdiales cortó una oreja prácticamente localista del noble tercero por una faenita compuesta de creciente gracia con aceleradillos naturales refrendada con un espadazo desprendido de efectos fulminantes, y que con el peligroso cuarto perdió los papeles siendo perdonado con un silencio que hubiera sido una bronca de haber hecho lo mismo cualquier figura.

Y que Juan José Padilla, que nada pudo hacer con el parado toro que abrió plaza, se encontró con un bombón de Victorino en cuarto lugar y, aunque anduvo por debajo de su gran calidad, sorprendió a no pocos por el despacioso temple con que recetó algunos muletazos, sobre todo los redondos con la mano derecha. Un buena aunque trasera estocada, pusieron en las manos del otrora autoproclamando “ciclón” una oreja que le supo a gloria y satisfizo enormemente a los muchos amigos y partidarios que tiene en Bilbao. Quede constancia, no obstante, que el toro fue de dos.

El Cid, por su parte, no terminó de confiarse al natural con el por el lado izquierdo noble primer toro aunque lo intentó con notorio esfuerzo, y lo mismo con el bastante peor sexto.


EL QUITE DE DOMINGO

Victorino salvó los muebles
Cuando en Bilbao hace calor, hace más calor que en ningún sitio. Febo pegaba duro y en los tendidos de sol había cuarenta grados. Lipotimias en la plaza. Y en medio de este ambiente sahariano se lidió una corrida de Victorino Martín.

Victorino necesita perentoriamente un triunfo sonado que lo vuelva a situar en la primacía del escalafón ganadero. No se produjo ese triunfo, pero al menos, dentro de una corrida muy desigual en todo, lidió un gran cuarto toro con el que salva los muebles.

La corrida tuvo tres partes claramente diferenciadas, a saber:
Primera parte. Los dos primeros toros fueron muy parados, especialmente el primero, un precioso toro de hechuras asaltilladas que no dio ningún juego. Era un trozo de granito, sin ningún movimiento que desde el principio se negó a embestir. Así que Padilla poco pudo hacer, y la lidia no tuvo ningún interés. Lo peor la pesadez de Padilla con el estoque.

El segundo fue un toro chiquitito al que también le costó mucho embestir. Cuando lo hacía, no lo hacía mal, sobre todo por el pitón izquierdo. Pero había que ser muy insistente y ponerse muy cerca para convencerle, y Diego Urdiales hizo una faena ligera basada en el pitón izquierdo. Urdiales tiene el defecto de no echar la muleta al hocico, y sin ligazón ni continuidad obtuvo algunos naturales estimables, sobre todo uno en que hubo cadencia y se enroscó el toro a la cintura. Don Matías González le concedió una oreja de muy poco peso.

Segunda parte: El tercer toro de la tarde fue también muy asaltillado y nos sacó de la modorra en que estaba transcurriendo la corrida. Este toro tuvo movilidad, por lo que su lidia tuvo interés. Por el pitón derecho era muy listo y se quedaba muy corto, pero tenía un buen pitón izquierdo. El Cid se dio cuenta enseguida del pitón bueno del toro y sacó algunos naturales aislados, pero sin continuidad en las series. A pesar de su esfuerzo, el torero sevillano no fue capaz en ningún momento de ligar una serie verdaderamente redonda. Se lo quitó de en medio de un pinchazo y un golpe de verduguillo. No puedo menos que censurarlo: no se debe escamotear la suerte suprema.
Y salió el cuarto, “Mítico” de nombre, con el número tres. Un toro muy bajo de preciosas hechuras que fue sensacional para el torero, de embestida larga y templada..., un toro de dos orejas. Padilla le cortó una y es evidente que estuvo por debajo del toro. Pero al menos le toreó despacio y ligó los muletazos. Pedir que Padilla tenga clase es pedir peras al olmo, pero desde un punto de vista técnico cumplió, aunque se echara de menos la clase que Padilla no puede ofrecer. Por lo menos enseñó las bondades del toro y le cortó una oreja. Este fue el toro que le salvó los muebles a Victorino.

Última parte: Los dos últimos toros del encierro fueron muy complicados, los clásicos Victorinos reservones y tobilleros. El quinto, un toro muy grande, siempre tuvo muy claro donde estaba el torero y exigía un tremendo esfuerzo. Y con él se enfrentó Diego Urdiales. En estos últimos años no he visto un torero que disfrute de mejor prensa que Diego Urdiales, pero esta buena prensa no se corresponde con los resultados en el ruedo. En este quinto toro que, efectivamente, era muy difícil por mirón y por exigente, devolvió la oreja facilona que había obtenido en el segundo de la tarde. El toro acabó desbordándole y Urdiales no fue capaz echar la moneda al aire, no se quedó quieto y no logró poder al difícil toro.

El sexto tuvo también muchísimas complicaciones. El Cid no se anduvo por las ramas y se lo quitó muy pronto de en medio. Hemos visto al Cid muy bien en plazas de toro chico y fácil. Pero cuando sale el toro grande y con dificultades, no es capaz todavía de volver al sitio que ocupó hace tres años.

Así pues, en la corrida de Victorino hubo de todo. Primero en cuanto a las hechuras: un toro muy grande, otro muy chico, dos toros muy asaltillados y dos muy bonitos. Y también en cuanto al juego: un excelente cuarto toro, un tercero con un pitón izquierdo muy bueno, dos toros quedados y otros dos muy difíciles por listos y tobilleros. El único denominador común que tuvo la corrida fue su escasa brillantez en el caballo.
Los toros de Victorino últimamente hacen peleas muy poco espectaculares en el primer tercio. Se limitan a cumplir. Pero el cuarto, llamado “Mítico”, le salva otra vez los muebles a Victorino.

lunes, 23 de agosto de 2010

BILBAO, 2ª DE FERIA: HORRIBLE CORNADA A SERGIO AGUILAR


Sergio Aguilar recibe una horrible cornada en el cuello en Bilbao
-Ha recordado a la de Julio Aparicio el pasado San Isidro-
Aguilar sale del quirófano y los médicos son optimistas (1:27 horas)
Después de dos horas de intervención, Sergio Aguilar ha salido del quirófano y permanece ingresado en la UCI del Hospital de Cruces. Según los médicos, se le ha reconstruido la nariz, el paladar y las lesiones de la cornada. El estado de las heridas es, dentro de la gravedad, tranquilizador. No hay inflamación ni tampoco infección.

No obstante, los facultativos le mantendrán en vigilancia durante las próximas horas para evitar que puedan surgir contratiempos o complicaciones.
Descartan fracturas en la cabeza y hematomas, la preocupación de los médicos (23:50)

A las once de la noche han bajado a quirófano del Hospital de Cruces a Sergio Aguilar para ser intervenido de la gravísima cornada en el cuello sufrida. Los médicos han respirado tranquilos después de realizarle pruebas craneales y constatar que no hay fracturas en la cabeza, ni coágulos ni hematomas, una de sus principales preocupaciones.

Detectan nuevas trayectorias a la cornada del cuello, que rompe la nariz (22:38 horas)

Después de realizarle las pruebas radiológicas anunciadas en el Hospital de Cruces de Bilbao, la terrible cornada en el cuello deja tras de sí nuevas secuelas. Además de las evidentes y detectadas en un primer momento, el TAC al que se le ha sometido identifica dos trayectorias en la cornada del cuello, una de ellas llega hasta la nariz y la ha fracturado. La otra es la del paladar, y de ella está siendo operado ahora mismo. Los doctores siguen indicando que las constantes son buenas pero hay fuertes destrozos.

Habla el Cirujano Jefe:
'Ha habido muchísima suerte, no ha sido tan grave como la de Aparicio'

Una vez trasladado el torero madrileño, el doctor constaba los extremos de las dos cogidas. "La del muslo tenía una profundidad de 15 cms. no ha afectado vasos, ha sido sólo muscular. La otra, preocupante, presenta un orificio de entrada de 3 cms. por la parte izquierda de la base de la lengua y le ha afectado al paladar", confirmaba el cirujano jefe de Vista Alegre, el doctor José Luis Martínez-Bourio.

"Está a expensas de vigilancia maxilofacial. Es grave pero... no parece que sea más grave. Hablaba, sangraba un poco y tenía dificultada para respirar. Estaba bien, dentro de lo que cabe", tranquilizaba el doctor.

Como en otros percances de este estilo, no es fácil adivinarle la evolución y los plazos: "Es complicado, hay que ver si no ha tendido fractura nasal, porque sangraba por la nariz. Me ha recordado mucho a la cornada de Aparicio, hay que dar gracias a Dios, hemos tenido mucha suerte. Por fortuna, creo que dentro de la importancia ha sido menos grave que la de Julio Aparicio, porque no ha habido que practicarle traqueotomía".

Se produce la dantesca cornada, la plaza se hiela
El vallecano Sergio Aguilar ha sufrido dos cornadas del segundo toro de Alcurrucén en Bilbao; una en el cuello por debajo de la mandíbula, muy fea y que recordó a la de Julio Aparicio el pasado San Isidro en Madrid, aunque ya las primeras manifestaciones de los doctores fueron tranquilizadoras: "No hay una urgencia vital", dice uno de ellos en el microfóno de Digital Plus.

Sin embargo, en la exploración de urgencia han detectado que la trayectoria atraviesa el paladar, con orificio de entrada de 3 cms. y llega hasta la campanilla. Por ello, tras estabilizarle en la enfermería ha sido trasladado al Hospital de Cruces, donde le intervendrán los cirujanos maxilofaciales, le realizarán nuevas exploraciones y hasta un TAC para detectar posibles lesiones que no hayan sido encontradas y confirmar los extremos de los daños confirmados en la propia enfermería.
Además, antes sufrió una cornada de 15 cms. en el muslo izquierdo mientras trataba de hacer pasar por el lado izquierdo a un toro exigente y probón por ese lado.
Se la jugó a carta cabal, aún sin el eco de la plaza bilbaína, y lo pagó caro.

Los seis toros son aplaudidos en el arrastre.

Bolívar sólo pasea una oreja


EL GRAN AMOR DE GITANILLO DE TRIANA / Por Joaquín Albaicín


EL GRAN AMOR DE GITANILLO DE TRIANA


Por Joaquín Albaicín -

Escritor y aficionado19 de Agosto de 2010.- Las palabras de Curro Puya fueron proféticas aquel día en que, cuando entró a felicitar en su camarín a Pastora Imperio, al ver a su lado a su hija asomando por entre las batas de cola, dijo:
-¡Qué niña más guapa para mi Rafael!

Y con su hermano Rafael se prometió unos años después, al poco de que, en una fiesta en Los Gabrieles, organizada para celebrar su triunfo en Madrid, Gitanillo preguntara quién era…

Con Rosario Rojas, cuyo abuelo cortara los ternos a Lagartijo... Con Rosario Rojas, nieta de Rosario La Mejorana, hija de la gran Pastora Imperio y media naranja ante el altar de Gitanillo de Triana, partida al Paraíso hace sólo unas horas, se sume en el fondo de un lago de plácidas aguas un importantísimo tramo de la historia de mi familia. Íntima su madre de mi bisabuela Agustina, tuvo Rosario en su infancia por compañeros de juegos a mi abuelo Rafael y mi tío Miguel. Su marido fue testigo de la alternativa de mi abuelo y compañero suyo de triunfos y miedos en Madrid, Zaragoza, Lima, Vista Alegre, Barcelona, Sevilla, Pamplona, Burgos… La de Rosario fue una de las voces, de los testimonios vivos más importantes de cuantos me sirvieron en su día para alumbrar Gitanos en el ruedo. En el salón de su casa madrileña en Duque de Sesto, bajo una gran fotografía de su madre y Cagancho tomada en una Feria de Abril, evocó para mí anécdotas y más anécdotas de aquel Rafael al que, tras poner al gentío al rojo vivo con el capote, le bastaban diez muletazos y una media estocada para cortar una oreja en Las Ventas.

Me narró, sí, ante la colección de fotografías desplegadas sobre el cristal de la mesa y bajo la atenta mirada de su nieto Héctor, cómo Curro Puya “predijo” su futura boda con Rafael; cómo éste se hizo novio de ella en Los Gabrieles; las penalidades sufridas en el Madrid rojo; su “rescate” en abril del 39 por Juanito Belmonte; aquel Domingo de Resurrección en que la gente, en Sevilla, salió de la plaza toreando a cuento de la faena de mi abuelo; el viaje a Francia cuando los tres gitanos torearon en Burdeos; el mano a mano de Joaquín y Rafael en Madrid, en el que su marido terminó quedándose solo frente a cinco toros salmantinos de don Ignacio Sánchez; las triunfales campañas de Rafael en Caracas y México; su amistad con Manolete; cómo el mismo coche y la misma carretera le arrebataron a su marido y a su yerno, el también matador Héctor Álvarez; la orden del alcalde de Sevilla de instalar un banco de piedra en el cementerio de San Fernando, ante la sepultura de Curro Puya, para que su madre, que la visitaba a diario, no pasara tantas horas de pie; el antes y el después de aquella tarde gitana en Carabanchel, que constituye pilar fundamental de la mitología taurina de nuestras familias.

Optimista y jovial, dechado de afecto, con ella se hunde en el sueño y retorna al origen una parte de la intrahistoria de la Fiesta que me toca de manera muy directa.

Viuda de un gran artista del toreo, madre y abuela de hombres y mujeres de bien, la sonrisa de Mamá Rosario –como se la conocía entre los íntimos- se ha apagado en los tendidos de aquí abajo para resplandecer en los del Cielo. Ley de vida. Ley definitiva. Ley del recuerdo de los antepasados…
Un beso a toda la familia.

Pastora Imperio, madre de Rosario Rojas
Óleo de Julio Romero de Torres

Rafael Vega Gitanillo de Triana, hermano de Curro Puya
entre Carlos Arruza y Manolete



MARI PAZ VEGA


Iniciando en Tovar y con miras a la Temporada Grande 2010-2011 de México
. ..
Oscar Eduardo Fernández Guillén.Comentarista Taurino.
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Despues del éxito obtenido al cortar dos orejas en la televisada corrida goyesca de la localidad malagueña de Archidona, con la que se celebró el retorno de la fiesta taurina a dicha ciudad andaluza tras 50 años de ausencia, la matadora de toros Mari Paz Vega Jiménez se plantea realizar una intensa campaña en América con el objeto de reimpulsar su carrera profesional y conquistar un lugar dentro de la Temporada Grande 2010-2011 a efectuarse en el monumental coso de Insurgentes, en México D.F.
A pesar de las circunstancias por las que atraviesa el entono taurino en España, y sin amilanarse ante los obstáculos que a nivel personal han surgido a lo largo de su trayectoria, la torero natural de Málaga, provincia de la comunidad autónoma de Andalucía, sigue luchando para triunfar en una difícil profesión dominada casi en su totalidad por el género masculino.
Venezuela y México serán los países americanos que volverán a abrirle sus puertas a fin de contribuir con su cometido. No obstante, antes de emprender viaje camino a América su agenda tiene pautadas varias corridas en España, pudiendo mencionarse que actuará el 29 de agosto en Sepúlveda, Segovia; y el 4 de septiembre en San Esteban de Guzmán, Soria.
Iniciará Mari Paz Vega su campaña americana en Venezuela, específicamente en la ciudad de Tovar, estado Mérida, a donde retornará para presentarse en la Feria en Honor a Nuestra Señora de Regla 2010, de la que ya ha sido triunfadora en las pasadas ediciones de 1998 y 2003. En ella participará el día 12 de septiembre en la atractiva corrida mixta que pondrá fin al serial taurino de la Sultana del Mocotíes, donde compartirá cartel con el diestro venezolano Otto Rodríguez y los rejoneadores Jorge Hernández Gárate y José Luís Rodríguez, lidiando astados nacionales de “Santa Fe”.
Una vez cumplido su compromiso con la afición tovareña viajará a su país natal para hacer el paseíllo el día 2 de octubre en Aiyón, Segovia; y dos días después, el 4 del mismo mes, volará rumbo a México, la que considera su “segunda patria taurina”, para instalarse cerca del Distrito Federal y tener contacto con el campo bravo desde su llegada, gestiones que ya han sido adelantadas con ganaderos de Tlaxcala, Querétaro, Puebla e Hidalgo.
Entre sus planes en suelo azteca se encuentran sostener duelos en diversos ruedos con la matadora de toros local Hilda Tenorio, idea que ha sido gestada por varios empresarios mexicanos a propósito del atractivo que supone enfrentar a las dos únicas mujeres con alternativa en activo. Asimismo, espera cerrar pronto negociaciones con empresas de plazas importantes, entre ellas la Plaza México, para concretar su regreso a ésta y comenzar a sumar fechas que, según los resultados, podrían prolongar su estadía en el mencionado país hasta el mes de mayo del próximo año 2011.
Fuente: Diario Frontera 1B-4B-5B Merida)

viernes, 20 de agosto de 2010

¿Corrida patriótica en Melilla? / por Bocanegra

Plaza de toros de Melilla
La Mezquita del toreo


¿Corrida patriótica en Melilla?

Por Bocanegra
Jueves 19 de Agosto de 2010.- Pues no sería de extrañar. Con el exacerbado espíritu que emana del complejo monclovita, donde la inquietud por la unidad de España y la firmeza mostrada frente a la morisca en clara
acción de acoso y derribo contra la ciudad autónoma de Melilla, conduciría allá en tierra africana a la reafirmación de una parte entrañable del ibérico tronco común, y al apoyo a los hermanos melillenses.

Es de suponer que no se llegaría al extremo de emular aquella magna corrida patriótica del 12 de mayo de 1898, donde la política invadió el redondel por el desastre de la Armada Española en Cuba y Filipinas, porque ni Melilla es territorio colonial, ni aún ha sido entregada a un mohamed que le gusta completar el puzle de expansión marroquí con las ciudades españolas de Ceuta y Melilla, además de las Islas Canarias y Andalucía, y ante cuyo mapa gusta de posar con ese paladín de la alianza de civilizaciones que se planta con tan escalofriante bizarría frente a las pretensiones del morito.
Tarde memorable aquella en la que diez diestros mataron otras tantas reses regaladas por sus criadores.
Toros lidiados y estoqueados sucesivamente por Luis Mazzantini, Valentín Martín, "Guerrita", "Torerito", "Lagartijillo", "Minuto", Reverte, Fuentes, "Bombita" y "Villita", quienes actuaron de forma desinteresada.
La presidió el alcalde de Madrid, en aquellas fechas el conde de Romanones y el I Califa de Córdoba, Rafael Molina "Lagartijo", ya retirado, para actuar de asesor en el palco.La plaza se llenó a rebosar, se pagaron cantidades astronómicas por las entradas. Como ahora, eran tiempos difíciles de la historia de España y se reflejaban en las corridas de toros principalmente.

Todo el público lucía en las solapas lazos los colores nacionales, que también eran los que predominaban en los adornos de las mujeres. Durante toda la tarde no cesaron de sonar los himnos Patrióticos y los entusiastas vivas a España provocados por los inflamados brindis de los espadas, algunos de ellos verdaderamente feroces, que encendieron los ánimos:

Guerrita:
"¡Brindo al presidente y a sus compañeros, con el deseo de que el toro se transforme ahora en yanqui!"

Mazzantini:
"¡Que todo el dinero recaudado en esta corrida se gaste en dinamita para romper en mil pedazos aquel país de aventureros llamado Estados Unidos!"

Seguro que ahora, como aquellos otros, los toreros acudirían prestos a la llamada de la patria; voluntarios para torear en Melilla habría más de diez, -digo yo- y ganaderos generosos…...unos cuantos.

Además el mundo del toro estaría gustoso de mostrar su españolía -al igual que lo hace en Barcelona- con su profesión, la Fiesta Nacional, ahora que ha sido prohibida en Cataluña por ser precisamente el más hermoso símbolo de España.
Esta machada se sumaría a la que ya constituye el ruego de ser recibidos los del gremio, por la okupa del ministerio de la ceja, y con otra no menos gallarda y determinante como es la carta al inquilino de la Zarzuela en agradecimiento por divertirse, desde que era chico, asistiendo al campo bravo y a las corridas de toros; aunque, por cierto, carta nada comparable –eso sí es verdad- al lametón al primer aficionado del Teniente Hermano Mayor de la Real Maestranza de Sevilla ¡Ahí es ná!

Las indudables ansias que mostraría, ese admirado ser monclovita, de refrendar el acontecimiento presidiendo la corrida patriótica, se refrenarían para ceder gentilmente el palco a alguna de las mujeres policías retiradas de sus puestos en la frontera hispano-marroquí para salvaguardarlas de las efusivas muestras de afecto de la morralla con babucha.

Qué hermoso sería en el utópico festejo que los toreros españoles sobre el ruedo de La Mezquita del Toreo recordaran los brindis de Guerrita y Mazantitini, aun teniendo en cuenta que de nada serviría en Melilla estoquear a un yanqui, ni despedazar los Estados Unidos de América. ¡A lo negro maestro, a lo negro! como le dijeran a Manolo Navarro en Tomelloso.

¿Y la música? Ay dios mío, esa vuelta al ruedo sobre el albero, de la banda de la Legión Española, con su carnero y todo, con el renovado espíritu de sus fundadores, a los sones de Banderita y el público enardecido cantado :


/Allá por la tierra mora

allá por tierra africana

un soldadito español

de esta manera cantaba: /

Bonito cuento ¿verdad?, pues para Barcelona sería ideal.....



Video de la Legión Española y Pasodoble la Bandera

SAN SEBASTIAN: PERERA CORTA UNA OREJA

Perera, el tuerto en el país de los ciegos

Por Agencia EFE – hace 9 horas
San Sebastián 19 ago (EFE).- Una oreja cortó Miguel Ángel Perera, hoy en San Sebastián, por una faena escasa, aunque en la siguiente pudo llevarse dos si mata bien, en una tarde cuyo protagonismo lo alcanzó también por el escaso relieve de los otros dos alternantes, "Morante" y Pinar, desdibujados.

FICHA DEL FESTEJO.-
Toros de Zalduendo, aceptablemente presentados, bajos de raza y justos de fuerzas, y de juego desigual. El mejor, el quinto, el único que duró. Segundo y sexto también "sirvieron", pero viniéndose abajo.

José Antonio "Morante de la Puebla": pinchazo y estocada desprendida (silencio); y dos pinchazos y estocada (silencio).

Miguel Ángel Perera: estocada trasera (oreja); y pinchazo, estocada corta y tendida, y descabello (gran ovación tras dos avisos).

Rubén Pinar: estocada desprendida (ovación); y pinchazo y bajonazo (palmas tras aviso).

En cuadrillas, Joselito Gutiérrez se desmonteró en el segundo.

Al finalizar el paseíllo, sin haber roto filas las cuadrillas, se leyó un manifiesto de los profesionales del toreo en solidaridad con la Cataluña taurina, que el público acogió con una prolongada ovación.

La plaza tuvo tres cuartos de entrada, con la capota cerrada cuando fuera del recinto hizo muy buen tiempo, de modo que el clima resultó asfixiante por momentos, por el calor y por el humo del tabaco.
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PERERA, INTESIDAD A MEDIAS
Perera se llevó el gato al agua con el mejor lote, o con el menos malo para ser exactos. Un triunfo a pesar de todo poco convincente. Una oreja "baratita", pues le faltó mucho a la faena. Fue en su primero. Y habría que precisar que en el siguiente la cosa resultó bien distinta, ya que su toreo, de mucha altura, sin embargo, se quedó en nada por el fallo a espadas.

Humilló su primero, con el que llegaría a dibujar dos apuntes con el capote de exquisito trazo. Pero el toro, ay, el toro, venía picado sin picar. Perera tropezó en un exceso de confianza, cayendo en la cara, y el volteretón fue impresionante.
Recuperado entre barreras, ya no se iba a doler más el torero, y tras recomendar a su gente una ligerísima suerte de varas, y apoyándose también en el buen ambiente que dejó Joselito Gutiérrez por sus dos pares de banderillas de mucho garbo y exposición, entró en faena con premura, antes de que se agotara lo bueno pero poco que aparentaba el toro.

Faena cortita, por tanto, y de intensidad a medias. Muletazos por abajo, suaves, limpios y seguidos. Las tandas lo más reducidas posible en número para dejar los oportunos desahogos al escaso animal, que iba acortando el viaje y parándose cada vez más. No hay que decir que la faena, también a menos.
Faltó un epílogo con algo más colorido, que aún siendo accesorio hubiera justificado más el trofeo final. Aunque fue suficiente teniendo en cuenta la bondad del público donostiarra.

Donde Perera estuvo bien fue en el quinto. El toro mejor hecho del envío, y en consecuencia el que más y mejor embistió. No obstante, mansito en el caballo, todavía en la apertura de faena fue probón, escarbó con la cara entre las manos y dudó antes de echarse para adelante.

Aquí funcionó el temple del torero desde el primero momento, muy suave, enganchándolo adelante para llevarlo hasta muy atrás, y aunque en los primeros compases hubo poco ajuste, poco a poco la línea recta se fue curvando, es decir, empezó a pasárselo más cerca conforme avanzaba el trasteo, ya a partir de ahí siempre a más, en perfecta demostración de mando, poderío y arrogancia.
Quizás sobró el parón final con el toro ya moribundo. Sonó un aviso, pero como andaba tan a gusto el torero, y tan entusiasmada la gente, todavía hubo manoletinas muy a modo.
Todo preparado para una oreja de peso, o quién sabe si dos, cuando se cruzó un pinchazo. Faltó también contundencia en el siguiente envite al dejar una estocada corta y tendida, y como todavía vino un segundo aviso, y aún más, un descabello, agua de borrajas. Ovación de gala, pero sólo eso. Al toro también le acompañaron los aplausos en el arrastre.

De "Morante" se esperaba todo, por los siseos de expectativa en los previos a sus intervenciones. Pero nada.
El que abrió plaza, escasísimo de todo, llegó a la muleta defendiéndose, rematando con la cara arriba. Hubo muletazos tropezados, consecuencia de un planteamiento de faena donde de antemano el esfuerzo del torero fue nulo.
Más de lo mismo en el cuarto. Muchos lances, y sólo uno que valiera la pena. No se desplazó el toro en la muleta, mientras "Morante" tampoco salía de las dudas. Tardo el toro, remiso el torero, ambos a la defensiva.

El primero de Pinar, otro que se vino pronto abajo, como le ocurriría al propio torero. Cortito de embestida, el animal aparcó de salida la voluntad de embestir. Y Pinar terminó también aliviándose a sí mismo.

El sexto, dudando mucho entre pase y pase, cuando se arrancaba tampoco terminaba de pasar. Pinar le robó muletazos de uno en uno, pero sin ton ni son. Una faena deslavazada. Toreo de poco fuste, cuyo planteamiento de abajo a arriba, al revés, lo dice todo.
Tras la cogida de Perera


jueves, 19 de agosto de 2010

TOROS/SAN SEBASTIÁN : TRIUNFO DE EL CID / POR JUAN MIGUEL NÚÑEZ

El Cid,
durante uno de los lances de la tarde de ayer en San Sebastián.
EFE
TOROS/SAN SEBASTIÁN JUAN MIGUEL NÚÑEZ
Debieron ser más orejas


Jueves 19 de Agosto de 2010 / EFE
DESPUÉS de ver la corrida de ayer de Torrestrella queda claro por qué las "figuras" le vienen haciendo ascos a esta ganadería. Sobre todo por las puntas, que aparentan estar intactas. Hay que felicitar al ganadero por esta conducta cuando lo rentable sería tragar con las imposiciones al uso. No fue corrida lo que se dice para tirar cohetes, pero con otra capacidad y desde luego mejor disposición por parte de los toreros, debieron ir menos orejas al desolladero.

El Cid, premiado con un apéndice del cuarto, no terminó de encontrarse a gusto en este toro. Buenos lances en el recibo y prometedor comienzo de faena. La primera tanda a derechas tuvo suavidad y limpieza. Mas cuando siguió por ese pitón a media altura, fue perdiendo interés. Faena incompleta a pesar de su larga duración. La estocada contó para la concesión del trofeo. El toro primero cantó su condición de manso en el segundo muletazo. Se empeñó El Cid, tozudez que pagó con una faena sin ningún interés.

Aguilar tuvo un primer toro de lo más incómodo. Hasta cogerle el aire el torero pasó lo suyo. Hubo un momento, no obstante, en el que acertó en la distancia, la altura y la velocidad, por el lado izquierdo, llevándole enganchado de verdad en cuatro muletazos muy seguidos, largos y ajustados. Fueron la clave de la faena, que a partir de ahí iría a más, alternando las dos manos. Eso y la gran estocada dieron paso a una oreja de mucho peso. Sin embargo, no remató Aguilar como debía frente al quinto. No se hizo con él en los primeros compases de faena. Y por los enganchones el toro acabó protestando más de la cuenta.

Luque tuvo un primer toro de embestidas discontinuas, como desigual fue la faena. Y en el sexto tampoco pasó nada. Falló la colocación.

Toros:

Toros de Torrestrella, bien presentados, nobles y encastados. Manso sin disimulo, el primero. Los demás se movieron y duraron lo suficiente, aunque les faltó clase.
Toreros:
Manuel Jesús El Cid, palma y oreja tras aviso.
Sergio Aguilar, oreja y ovación.
Daniel Luque, ovación tras aviso y ovación en la despedida.
En cuadrillas, José Manuel Fernández Alcalareño, hijo saludó tras cuajar un buen tercio de banderillas en el primero. Incidencias: San Sebastián. La plaza tuvo un tercio de entrada en tarde excelente, pero con la cubierta echada.

jueves, 12 de agosto de 2010

CON LA FIESTA NACIONAL NO HAY QUIEN PUEDA


***Será el tercer rejoneador con alternativa de Venezuela

JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ AGOSTINI MÁS CERCA DE SU DOCTORADO

Oscar Eduardo Fernández Guillén.

Comentarista Taurino.

(Mérida-Venezuela) En horas de la tarde del miércoles 04 de agosto, y en la sede de la Cuadra “Campo Pequeño” ubicada en la ciudad de Ejido, se llevó a cabo una rueda de prensa que congregó a diversos medios de comunicación regionales, nacionales e internacionales, con motivo de la presentación en Venezuela del cartel de la Alternativa del joven rejoneador merideño José Luís Rodríguez Agostini, a efectuarse el próximo jueves 19 de agosto en la histórica Monumental Plaza de Toros “Campo Pequeño” de Lisboa, Portugal.

El encuentro con los comunicadores sociales fue propicio para hacer un recuento de la carrera profesional del caballero número uno en el escalafón de rejoneadores nacionales, desde su presentación en público en noviembre de 1993 hasta la actualidad, la cual ha estado plagada de innumerables éxitos en el ámbito nacional e internacional.

Asimismo, sirvió para exponer la importancia que dentro de la Tauromaquia posee el recinto donde recibirá su doctorado, y lo significativo que representa para la historia taurina nacional convertirse en el segundo venezolano, específicamente el segundo merideño, en recibir la alternativa como rejoneador en la mundialmente reconocida Catedral del Toreo a Caballo, teniendo el siguiente cartel:

Jueves 19 de Agosto: Seis toros de Manuel Coimbra para los rejoneadores: Sónia Matias, António Brito Paes, Paulo Jorge Santos, Ribeiro Telles Bastos, Duarte Pinto y José Luís Rodríguez, quien tomará la alternativa. Las pegas estarán a cargo de los Grupos de Forcados Amadores de Mazatlán (México), debutantes en Campo Pequeño, Amadores de Alter do Chão y Amadores de Beja.

Manifestó el rejoneador José Luís Rodríguez Agostini que se encuentra muy complacido por este gran logro conseguido luego de muchos esfuerzos y sacrificios. La inagotable preparación diaria ha sido fundamental para perfeccionar su arte en el toreo ecuestre, definido como clásico y a la portuguesa; sin olvidar el inmenso apoyo familiar proveniente de sus padres, esposa, hijas y amigos.

Dejó muy claro que es una meta más alcanzada por uno de los integrantes de la dinastía Rodríguez, lo cual le satisface y llena de emoción al elevarse además como tercer merideño en conseguir la alternativa, luego de su tío Javier Rodríguez y de Leonardo Fabio Grisolía, tomadas en Portugal y México respectivamente.

También se pudo conocer que dentro de sus planes y actividades en tierras lusas están algunas actuaciones previas a Campo Pequeño así como la adquisición de un nuevo equino, de nombre “Urubú”, que pasará a formar parte de su cuadra de caballos y que se destaca por pertenecer a uno de los hierros con mayor tradición y relevancia dentro de la tauromaquia portuguesa.

En cuanto a los detalles sobre los ejemplares a usar en la noche de su alternativa señaló el caballero merideño que actuará con los caballos del maestro Joaquim Bastinhas, a quien agradece el incondicional apoyo que le ha brindado en pos de este sueño; y añadió que para la ceremonia de la alternativa empleará a “Urubú”, pues desea tenerlo pastando en Mérida como recuerdo de tan importante acontecimiento.

Una vez finalizada la rueda de prensa concluyó el acto con la tienta de una vaquilla en la placita “D. Augusto Rodríguez” donde los presentes disfrutaron de su toreo a caballo y expresaron sus buenos deseos de éxito y triunfo a quien será abanderado de Venezuela en Portugal, país al que partirá el venidero día 10 luego de presentarse el domingo 8 en la Feria de La Grita, estado Táchira.

miércoles, 11 de agosto de 2010

FABIO CASTAÑEDA TRIUNFA EN LA MALAGUETA

Fabio Castañeda
toreando en redondo en la plaza de la Malagueta de Málaga


V Certamen Internacional de Escuelas Taurinas
- Escuela Provincial de Málaga -


Informa Del toro al Infinito
Miércoles, 11 de agosto de 2010.- Con una gran entrada de público en la plaza de la Malagueta se celebró ayer noche la novillada sin caballos correspondiente a la semifinal del el V Certamen Internacional de Escuelas Taurinas, que organiza la Diputación a través de la Escuela Provincial de Málaga, con la dirección artística de Fernando Cámara.

Manteniendo la estela de sus últimas actuaciones, el venezolano Fabio Castañeda volvió a triunfar cortando una oreja con petición de otra ante un novillo de la ganadería portuguesa de Couto de Fornhilos.

Las buenas formas del malagueño Fernando Rey, fueron premiadas con otra oreja, siendo estos dos novilleros los únicos que consiguieron trofeos.

Fabio Castañeda, el prometedor novillero tachirense, que venía de torear en tierras francesas, volvió a mostrar el buen oficio adquirido en la Escuela de Tauromaquia “Marcial Lalanda” de Madrid, actuando con seguridad y firmeza en todos los tercios de la lidia ante su brioso, cuajado, y bronco oponente que no dio facilidades, llegando a entusiasmar al público con los adornos y alegres remates tras una seria faena sobre ambas manos. Su entrega en la suerte suprema hizo que el público pidiera el doble trofeo para el venezolano, pero el presidente, aplicando estricto criterio, solo concedió un apéndice auricular que paseó Castañeda en clamorosa vuelta al ruedo.

En la noche de hoy tendrá lugar la segunda semifinal tras la que se anunciará el cartel de los novilleros seleccionados para la gran final. Con el malagueño Fernando Rey, Fabio Castañeda, ha despertado lógicas expectativas para ser uno de los que obtengan tal privilegio.

Ganado: Seis novillos de Couto de Fornilhos. Bien presentados y que dieron buen juego.

Paco Velasques: Silencio.

Francisco Javier Sánchez: Vuelta al ruedo.

Fabio Castañeda: Una oreja.

Fernando Rey: Una oreja.

Miguel Ángel Matamoros: Palmas.

Daniel Crespo: Silencio. Escuchó los tres avisos.

Para hoy están anunciados Sofianito (Beziers), Joaquín Miguel Santos (Badajoz), Antonio Puerta (Murcia), Antonio Santana (Málaga), Juan Manuel Maya (Guadalajara) y Roberto Blanco (Salamanca). Los novillos son de Villamarta.