martes, 30 de agosto de 2011

MALENI LORETO SE NOS FUE POR BULERIAS

Mujer y madre de dos grandes toreros llamados Julio Aparicio

Por ANTONIO D. OLANO / Fotografías: DOLORES DE LARA

Antonio D. Olano

©Dolores de Lara Tenía que ocurrir en el mes de agosto en el que los toros, por aquello de la mosca, masacran a los toreros.

Eran las cinco, quizás horas después, casi en punto de una tarde calurosa, cuando , decía el viento, decía Natalia Figueroa, nos dijo Jaime Ostos, que una mujer, esposa y madre de un torero, había muerto.

Yo solamente tuve una hermana biológica; pero y  afortunadamente, mis largos años me han concedido varios hermanos, mis amigas y mis amigos.

©Dolores de Lara

Julito Aparicio, emocionado después de recibir el premio de los “Bienvenida”. Maleni, su madre, le aplaude

Una de ellas Maleni Loreto que es como se conocía a Magdalena Díaz Loreto, bailaora y bailarina, tocada por el duende hija de un inmigrante montañés y de una gitana sevillana. Pudo ser, mejor: fue, el émulo de Carmen Amaya. No se quedó en el camino. Prefirió recalar en “EL duende”, sito en el Madrid Viejo y a donde hizo un alto en su camino otra grande, Rocio Jurado.

En aquella cuevas no existencialistas sino existenciales, vecinas de la Plaza de la Villa, se refugiaban todos los grandes aficionaos al flamenco. Entre ellos, no faltaría más, los toreros porque torero, y bueno, había sido el propietario del local, “Gitanillo de Triana”.

Recibía con parsimonia a los clientes de alto copete como estaba mandado, la suegra de Gitanillo, Pastora Imperio, casi nadie al aparato. Tenia majestad elevando en arco de triunfo sus prodigiosos brazos y era mayestática y no solamente porque en otros tiempos fuesen sus amores reales. Y el otro romance, el de un torero genial, Rafael “El Gallo”, le duró un santiamén, que asi se dice cuando nos dan puerta

Pastora estaba orgullosa de presentar en el breve “tablao” a la bailarina prodigiosa, Maleni sobrada de fuerza y de ese talento que puede demostrarse bailando unas bulerías..Su belleza era deslumbrante y a fe que deslumbraba.

Desde su bachillerato como novilleros, Julio Aparicio y Litri arrollaban y revolucionaron el toreo grande. Julio Aparicio hubiese querido nacer sevillano. Daba lecciones del más honesto toreo en todos los cosas del mundo; pero se le resistía su amada Sevilla-.Por eso soñaba con un hijo sevillano y allí hicieron que naciese Julito Aparicio, don Julio el grande, que dejó bloquiabiertos, borrachos de su arte, ardiente a sus paisanos desde los primeros años novilleriles. Más tarde caería la plaza fuerte madrileña porque Madrid dice cuales han de ser sus toreros aunque naciesen fuera de la Villa y Corte.

©Dolores de Lara

Un día inolvidable para Maleni

Julio, padre espantaba su miedo, en el nombre del padre, corriendo por los tendidos y recorriendo los palcos si su hijo toreaba. Toreaba con “arte” el príncipe rubio como el rubio albero de los ruedos.

Recorrí, al lado de Maleni, Julito, Flores el apoderado poeta, Mariano Casado,el tio Manolo, hermano de Maleni, acompañándole en todos los ruedos desde que Julito comenzó a torear. Y desde el principio con picadores como lo había hecho el padre Y cerca de todos nosotros nuestro amigo Pepe Ibáñez.. Y, el mejor escritor francés de toros, de todo lo divino y lo humano, Jean Cau.

Cuando llevé a Julito, aun novillero, a defender la Fiesta en el Parlamento Europeo, Julito desplegó su capote ante el edificio parlamentario. Julito puso arte y temple. Su madre el arte por el arte. Volvimos a Madrid triunfantes.

©Dolores de Lara (padre )©Dolores de Lara©Dolores de Lara©Dolores de Lara©Dolores de Lara

Según D. Olano: “Julio, Maleni y sus hijos Julio, Pilar y Quica, me hicieron escribir el mejor capítulo de mis Memorias”

A lo mejor Maleni se encontró, en esa frontera del cielo que son las nubes, esperándola y haciéndole palmas . Pastora Imperio, lola Flores, Carmen Amaya, Rocio Jurado, Antonio, Rosario. Al cante Camarón y Antonio Mairena, Al toque los Sabica…

. Sueño. Bien se que las cosas grandes de este mundo quedan en este mundo y en la memoria.

EL DUENDE LLEGÓ A “EL DUENDE”

Maleni, el baile, Maleni, gran esposa y madre grande, ya ha vuelto a Sevilla. En donde concluye la Andalucía machadiana.. “Y Sevilla”

domingo, 28 de agosto de 2011

TRAGEDIA DE UN MONSTRUO CON DERECHO A RESURRECCIÓN

 Manolete

 AGOSTO DE TODOS LOS AÑOS:MUERTE Y RESURRECCIÓN DE “MANOLETE”

TORERO SUPREMO, ESCRITOR, DIBUJANTE Y, SIEMPRE, CON LA MISMA BANDERA

UN POETA CANTADO POR LOS POETAS SUPREMOS

Por ANTONIO D. OLANO

Antonio D. Olano

Afamado. Y difamado por buitres que esperan la batalla para caer sobre la carne muerta. Criticado, negativamente por quienes no lo conocieron nunca y no saben más de toros que la contemplación del paquete de los toreros apretado por la taleguilla. Juzgado severa e injustamente en el folletón-libelo “El verano sangriento”, venganza estúpida contra su amigo Luis Miguel. Y exaltación, que merecía pero que se diluye en su pluma y plumero, de otro torero grande, Antonio Ordóñez.

Hago alusión directa al protagonista de mi próximo libro que titulo: “¡Vete a la mierda, Hemingway!”

“Manolete”, ídolo y mártir. Fue torero.

No, nadie lo tema. No caeré en el tópico o recurso de los revisteros y no caeré en la tentación de redactar una biografía. Mi agenda aun no existía cuando murió Manuel Rodríguez al que conocí, siendo muy niño, de refilón. Yo salía y él entraba en la casa madrileña de los Dominguín. Y que más tarde, tras mis lágrimas obligadas el día en el que los periódicos anunciaron (29 de agosto de 1947) su muerte. La España. Gran madrastra plañidera, nos obligaba a las lágrimas y al luto por “Manolete”.

Manuel Rodríguez, califa con califato, fue también escritor, dibujante, caricaturista. Los mejores poetas lo cantaron en versos. Y en coplas de ciego se relató su tragedia. Fue, y seguirá siendo “el mejor mozo de España”.

Manolete

En el homenaje que los intelectuales le rindieron en “Lhardy” se escucharon, en su honor, los mejores versos. Dixit Foxá:

Yo saludo al torero más valiente del ruedo.

Yo saludo en ti a Córdoba, olivares y ermitas.

Surtidos de odaliscas, hoy cubierto de tierra

que le dio esa elegancia de califa sin trono.

De Almanzor que no vuelve, que es desdén y nobleza.

LA TRAGEDIA DE LINARES CONTADA POR LUIS MIGUEL DOMINGUÍN A OLANO

Luis Miguel Dominguín, en una de esas tardes de charla en su finca de la Virgen de la Cabeza, me relató la pasión y muerte de su amigo “Manolete”.

28 De agosto de 1947. Islero, de la ganadería de Miura, había marcado con sangre la víspera de una fecha en la que, al amanecer, dejaría de existir “el mejor de los toreros”, que reza el romance popular. Porque fue el 29 de agosto de 1947, a las cinco y siete minutos de la madrugada, cuando murió Manolete. Habló hasta poco antes de perder el conocimiento. Pedía, constantemente, hielo y agua y tenía palabras de recuerdo para su madre. Pidió un cigarrillo a su primo y banderillero, Rafael Seco Cantimplas, que salió de la habitación fumándose el cigarrillo que había dado al maestro.

Un ídolo ha entrado en la gloria. Adriano del Valle, poeta grande, dedicó un largo poema a la muerte del ídolo y fue profético en sus versos finales.

Hoy la muerte te desplaza

pero emplaza el hecho cierto

de tu recuerdo despierto

que mantendrás en la cid

Batallas, después de muerto.

Son muchas, diversas, válidas, las maneras de recordarle. En la mayoría de las plazas españolas, la fecha del aniversario, los toreros, destocados, hacen el paseíllo. Se detienen en medio de la plaza. Y se observará un minuto de silencio en recuerdo a Manolete. Esto ocurrirá en algunas plazas el día, fecha de la fatal cogida y en otras el 29 fecha de su muerte.

Queremos hacer, en este capítulo de la dinastía de los Dominguines, nuestro brindis a “Manolete”. Pero no al uso. Sino recordando una historia que nos contó Luis Miguel. Luis Miguel Gonzales Lucas, impertinente muchacho y gran figura del toreo en ciernes, el pequeño de los Dominguines, fue testigo de excepción de la tragedia.

Formaba parte del cartel del día de la tragedia. Abría plaza Gitanillo de Triana.

cartel manolete en linares

¿Qué ocurrió, artísticamente, en aquella corrida? Los revisteros de entonces nos lo cuentan.

Linares, 28. Primera feria. Lleno imponente. Primer toro, Gitanillo hace una lucida faena. Mata de una estocada. Petición de oreja. Manolete veroniquea imponentemente a su primero. Pases por bajo, naturales impresionantes. Un pinchazo y estocada. Ovación y petición de oreja y salida a los medios. Pitos al toro.

En el tercero, Luis Miguel es calificado de “inmenso” por los cronistas:

Estatuarios, naturales. Caen sombreros al ruedo. Seis naturales ligados con el de pecho. Torea de rodillas. Dos pinchazos y descabello. Ovación, oreja, vuelta y salida a los medios.

Gitanillo cumple en el cuarto. Palmas.

Manolete recibe al quinto con tres verónicas excelentes. Después cinco naturales de escalofrío. Desplante delante de su enemigo. Molinetes de rodillas. La plaza es un manicomio. Comienzan a caer prendas. Cuatro manoletinas, pases por alto. Una gran estocada de la que sale prendido. Pasa a la enfermería a donde se le llevan las dos orejas y el rabo, conseguidos tras su gran actuación.

Luis Miguel torea valientemente al sexto. Naturales, derechazos, estatuarios, desplantes. Ovación. Petición de oreja y vuelta. 

Los pesos de los toros fueron 463 kilos, 479, 466, 489, 495 y 496, por orden de lidia.

El traje que vestía Manuel Rodríguez Manolete era rosa y oro.

El parte médico, facilitado por el doctor Garrido Arboleda, auxiliado en la enfermería por Julio Corto y Carlos Carbonell, decía: “muy grave”. Al paciente se le realizó una transfusión de sangre, cedida por el cabo de la policía armada, de la plantilla de Linares, Juan Sánchez.

Dos cirujanos se desplazaron desde Madrid, llamados con urgencia para asistir a “Manolete”. Uno, el afamado doctor Luis Jiménez Guinea, titular de la enfermería de la “Monumental madrileña. Manuel lo recibió sonriente y doliente:

- Don Luís. No siento esta pierna.

Manuel Tamames, que casi siempre acompañaba a Luis Miguel a sus corridas no está presente en la de Linares. El torero, alarma por la cogida de Manuel, le pide que se ponga en marcha, urgentemente, hacia Linares.

Vuelve a dirigirse el herido a Jiménez Guinea:

- Don Luís, ya no siento la otra pierna.

Y, poco antes de consumarse la tragedia, vuelve a quejarse:

- Don Luís, donde está, que no le veo.

- Cierra los ojos, Manuel y procura descansar… esto va bien…

Los toreros se hospedaban en el “Hotel Cervantes” en el que, a partir de su debut en Linares (29 de agosto de 1914), “Manolete” se encontraba como en su casa.

La familia y los amigos de Luis Miguel se fueron a hospedar en el cercano parador; pero el joven torero se hospedó en el “Cervantes”.

“Manolete” era consciente de que su rival, por su sapiencia taurina, por su coraje de precoz principiante, era Luís Miguel. Los aficionados comenzaron a presentarlos como máximos rivales. Los jóvenes no son el porvenir, son el presente. Pero los aficionados exigían rivalidad. Y, a ser posible, duelos fratricidas. Un torero llegado de México, sobrino del poeta español León Felipe, era el otro gladiador del ruedo ibérico. Los fanáticos no eran partidarios de Arruza sino enemigos de Manolete. Y viceversa. En los toros ya se notaba la existencia de “las dos Españas”.

Carlos Arruza, con el que hice amistad cuando él se pasó al rejoneo, y Manolete eran íntimos amigos. Su cuartel general se llamaba “La gran tasca”, en la putañera calle de la Ballesta. Los dos Manolos Fernández, padre e hijo, eran dos amigos para los toreros. El señor de los mejores cocidos madrileños, enviaba al junior al apartamento de los toreros si la velada (y Dios hizo a la mujer) exigía discreción. Arruza, su madre doña Cristina a Manolo me daban la sensación de que nosotros, saludando a los clientes mexicanos, estaba el cordobés, Manuel “virrey de México”.

Volvamos a Linares. En la habitación del joven torero madrileño entró el veterano, pero también joven y viejo de cansancio, Manuel Rodríguez, que le anunció al pequeño y más grande de los Dominguines:

- Me iré, Miguel… ya estoy aburrido de los toros. Pero hay algo que quiero decirte: al que más daño voy a hacer al retirarme será a ti. Cuando yo me vaya, todos los que ahora están en contra mía, se pondrán en contra de ti.

Los dos toreros, jóvenes ambos, veterano el uno y toricantano, eran amigos. Manuel acababa de cumplir treinta años. Pese a la barrera de la edad, que es más ostensible en la juventud, se conocían en la casa de los Dominguines en la calle del Príncipe. Allí hacían tertulias Manolete, Domingo Ortega, Armillita y Cámara. El primer encuentro entre los toreros, hoy rivales y siempre amigos, tuvo lugar en 1939. Entre Manolete, ya afamado y Luis Miguel, no se estableció una amistad. “Siempre la claridad viene del cielo”, escribió Claudio Rodríguez. Y añadió “ebria persecución, claridad sola”.

En aquellos tiempos era necesario coronar reyes, aunque no muy tarde, el pueblo que los enaltecía los eche a patadas. Y Manolete, que después de muerto sigue siendo el rey, ya tenía al populacho en frente. De Luis Miguel se decía: “Este niño viene con la escoba”.

Escribe Luis Miguel:

“Al entrar en mi habitación y comprobar que estaba llega de sus incondicionales, Manuel debió pensar que eran la viva y cruel imagen de la condición humana, formaban parte de esa raza especial a la que yo llamo “los amigos del señor ministro”. Los ministros cambian pero “los amigos del señor ministro” son siempre los mismos. Al comprobar que Manolete venia a saludarme, salieron precipitadamente de la habitación. Porque Manolete era todavía “el señor ministro”. Me ratificó que se marchaba del toreo. Al despedirse me apretó la mano y me quedé pensando. El estaba muy cansado y yo lleno de ilusiones. Manolete, era un torero extraordinario; pero también los entendidos lo podían calificar de “corto”. Siempre repetía la misma faena. Sin embargo nunca era monótono. Su hacer era duro, eficaz. Vino al mundo dotado del don de la magia”.

Durante el paseíllo se escuchó esta frase:

- ¡Luis Miguel, Luis Miguel! De Joselito a ti, pasando por tres “chalaos”.

- No le hagas caso, Manuel, le dijo Luis Miguel.

Aquel energúmeno repite la misma frase cuando salió el segundo toro de Manolete. Luis Miguel mira al tendido y ve al enfurecido aficionado. Recuerda:

“Era delgado, tocado con sombrero ala ancha. Vestía de negro y camisa blanca abotonada y sin corbata. Era el prototipo del clásico cordobés”. A su lado estaban varios amigos míos que, curiosamente, al final de la corrida no recordaban a sus amigos de localidad. No se acordaban de aquel hombre”.

Luis Miguel, años después de la tragedia, hace memoria de la misma. Explica:

“Islero era un toro cobarde y Manolete quiso matarle en un lugar en el que la querencia del toro quedaba atrás. Naturalmente, si yo voy a levantarme por detrás, miro para saber por dónde puedo salir. Y, para ello vuelvo la cabeza. Eso es lo que hizo Islero cuando Manolete se perfilo para matarlo, el toro, sintiéndose herido, miró hacia su querencia. Quería irse a los chiqueros. Al clavarle la espada el toro huyó y al huir se llevó a Manolete por delante. El toro sacudió la cabeza para quitárselo de encima, debido a ello lo tiró por delante. No le mete la cabeza sino que salta por encima del torero y se va. Eso no se ha dicho nunca. Me interpuse entre Manolete ya herido y el toro. Cogen a Manolete y se lo lmanolete cogida mortallevan a enfermería. Islero que se echó tras la certera estocada es apuntillado. Todo sucedió a la velocidad de un relámpago. Presintiendo la tragedia parte del público buscaba a un supuesto culpable. Que escuchó al mismo hombre que tanto le había elogiado, para ofender a Manolete que le gritaba: “canalla, sinvergüenza, asesino”. Recordé que en la habitación del hotel, Manolete me dijo que yo, heredero de sus amigos, seria heredero universal de sus millares de enemigos”.

Cuando Luis Miguel entró en la enfermería se encontró con este cuadro solanesco.

“Allí estaban los médicos Camará y Álvaro Domecq, conversaban rodeado de una docena de personas. El quirófano recordaba al bar de un casino provincial. El que deseaba fumar lo hacía. Y ahí mismo a un metro de esos personajes. Yo aun con la ropa de torear puesta, Manolete permanecía tendido sobre la mesa de operaciones. A su lado y de rodillas, una mujer con la bayeta en sus manos, la iba empapando de sangre y luego la retorcía para echar la sangre de Manolete en un gran cubo”, Luis Miguel, demudado escucha a Manolete.

- ¿Qué vais hacer?

- Nada que esto pasa, y que dentro de diez días volveremos hacer el paseíllo juntos.

Sin embargo piensa que la cena es patética. Allí todo es desidia e inutilidad. Manolete es arropado con capotes de torear llenos de sangre. Y su camisa esta empapada de sudor.

Vuelven a Linares Domingo Dominguín, padre y Luis Miguel. Manolete ya había muerto, dice que no murió como consecuencia directa de la cornada. Murió de un “shock” hemolítico consecuencia de una mala trasfusión de sangre. Tamames aseguró que esa, y no otra cosa había sido la causa de su muerte.

Cuando Luis Miguel estaba sentado al lado de Manolete, reapareció el misterioso espectador tocado con sombrero de ala ancha, y vestido de negro. Se abalanza y abrazando el cadáver de Manolete, dice: “Monstruo, nos has dejado ¿Qué vamos hacer ahora sin ti?”. Aquel hombre lo sacaron de allí a empellones entre tres personas, era el mismo y siniestro personaje que desde los tendidos aclamaba a Luis Miguel para molestar a Manolete. Tras la cornada comenzó a llamarle asesino. Todo un misterio más que añadir a una escena esperpéntica.

- Islero estuvo a punto de coger a Luis Miguel mientras hacías un quite:

“Pudo matarme a mí y no a él, ¡no era mi día!”. La muerte en el ruedo corre enloquecida. Se detiene cuando quiere como la bola de la ruleta. No hay que avasallarla cuando estas toreando. En esos momentos ella está cerca de ti y su terreno es el único espacio que un torero no debe pisar.

Puntualicemos: Lupe Sino, la mujer con la que Manolete quería casarse de dudosa reputación, no puede entrar en la enfermería, los pretendidos amigos de Manolete temen que se casen en articulo mortis. Aquella muchacha, que conoció en las tertulias de “Chicote” había sido muchacha de servicio en casa de los Bullón. Después alternó con éxito en el mundo de la sociedad madrileña. Trabajó en varias películas y casó a su hermana con un famoso perfumero madrileño. Cuando la conocí varios años después de la muerte de Manolete, vivía en un lujoso piso del Paseo de Rosales. Me la presentó mi íntimo hermano el director de cine y pintor Miguel Herrero Minueza. Lupe estaba completamentemanolete y Lupe Sino, su gran amor sorda, pero merecía la pena nuestra afonía si desgañitándonos nos entendía. Lupe sufrió varios atentados, tiroteada por la difamación, estuvo unida en México con un personaje que también se llamaba Manuel Rodríguez. El nombre y apellido primigenio de Lupe era el de Antoñita Bronchalo. Tras su muerte se escribió alegremente sobre ella. Se exalta sus simpatías por el bando republicano y una querida amiga y colega mía teje un libelo (Dios nos libre de nuestros amigos mal informados) en el que incluso llega a firmar que el joven oficial, voluntario del ejército franquista era un fiel republicano.

Manolete, en la plaza de México, se niega a torear sin que arríen la bandera del gobierno de la Republica en el exilio. No hace el paseíllo hasta ver sobre el mástil la bandera rojigualda. Asimismo, es cierto que se hace amigo de importantes políticos, escritores, artistas que forman parte del exilio español y que fueron acogidos por los sucesivos gobiernos mexicanos. Manolete solamente distinguía a los españoles de honor y no jugaba con los soldaditos de plomo porque para él solo existía una España.

IMÁGENES PARA EL BUEN RECUERDO 

manolete el día se su 1ª comunion manolete y su madre

manolete brindando manolete de espaldas

HOY, LA RESURRECCIÓN SE HARÁ CARNE…

cartel de feria de Linares

28 DE AGOSTO: LINARES LLORA ESTE DÍA AL GRAN MANOLETE

MANOLETE, JOSÉ TOMÁS Y LOS SOBRE NATURALES

 ©DOLORES DE LARA Manolete. Por Vázquez Díaz 

ANIVERSARIO DE LA GRAVE COGIDA A MUERTE DE MANOLETE EN LINARES

 Por ANTONIO D. OLANO / Fotografías ©DOLORES DE LARA y Archivo

Antonio D. Olano

Recuerdan los dos Machado, Manuel y Antonio una copla popular referida a la Semana Santa. Dice que el pueblo andaluz, todas las primaveras, anda buscando escalera para subir a la cruz.

En toda España se recuerda a los toreros, preferentemente mártires. En vez de esperar a los centenarios, se evoca su vida, pasión, muerte y resurrección al cumplirse años de su tragedia.

Tal día como mañana, el aficionado esperará la resurrección del más grande, del que con su muerte les ganó la partida a todos. Un minuto de silencio, los matadores destocados y sobre los cielos de Linares la sombra iluminada de Manuel Rodríguez.

Manolete Manolete

Mañana torea, en fecha tan señalada como la muerte de Manolete, José Tomás, en el que algunos ven al “nuevo Mesías de la tauromaquia”. Dos cronistas, con muchos años de diferencia, han coincidido en calificar sus templados, largos y felizmente interminables pases naturales: como sobre naturales.

©DOLORES DE LARA

En todas las plazas españolas en las que se celebren mañana festejos, los toreros y el público guardarán un “minuto de silencio”. Todos recuerdan, incluso los más jóvenes que entonces no habían nacido, la muerte de Manolete.

Manolete y José Tomás no es que invadan como hacia Juan Belmonte la parcela de los toros. Torero y toro quieren hacer respetar todos sus terrenos.

Suerte a José Tomás –para muchos el más grande de la tauromaquia—; para mí, que fui y aún sin vernos soy su amigo: una persona y un torero diferente.

Los aficionados más viejos recuerdan a Manolete, como se recuerda cada aniversario de su muerte a Joselito. El otro torero en el recuerdo es un ángel al que se conocía por “Yiyo”. También se le evoca, año tras años, en los principales cosos españoles y el universo.

Suerte, mucha suerte, a José Tomás y que nos haga el favor de no convertirse en mártir. Que se conforme, que ya no es poco, en parecerse siempre a él mismo. Bien están los santos en sus hornacinas. Pero hágase, cúmplase el mandato de Don Jacinto Benavente: “Los santos, para el cielo y los altares”.

GANADERIA GRANDE EN “LA PAMPLONA CHICA”

MEDIO SIGLO LOS CONTEMPLAN

©DOLORES DE LARA Los Victorinos con Paloma Bienvenida y Curro Montes

LA TERCERA FUE CONOCIDA COMO “LA PLAZA DEL DILUVIO.”

Por ANTONIO D. OLANO / Fotografías: ©DOLORES DE LARA

Antonio D. Olano

¿Qué pasa en los toros?.Ayer sabado, en San Sebastián de los Reyes pasó, acaeció casi todo. Aun respetando el tango, olvidemos la monserga sermonera que asevera que “veinte años no son nada”. Y aconseja volver. Y, después del encierro tradicional, tras el chupinazo disparado del cohetero Pedro María Rivera, salían los aguerridos mozos de esta “Pamplona chica” (los encierros que aquí comenzaron en 1525 se hicieron a la encerrona). Casi medio millar de “ángeles de su guarda” que velan por ellos. Son policías. Agentes de protección civil, personal sanitario. Y, por encima y haciendo cumplir su voluntad, el Santo Cristo de los Remedios.

El encierro de ayer, en el que participaron millares de corredores, fue rápido y limpio. Ningún percance grave. Los “Victorinos”, fiereza y nobleza perdonaron a sus acompañantes en la carrera. Todo invitaba a la fiesta de las “bodas de oro.” No fue necesario quedarse en la enfermería ni utilizar los quirófanos. Los espectadores, contando con los corredores, se lo han pasado chupi lerendi.

-¡ Dos buenas entradas, dos!.¿Quien quiere dos buenas localidades
Ayer era un día muy especial. Y la culpa no fue de aquel maldito tango”, Sino de que cincuenta años si son muchos. Son ese medio siglo que sumaban el coso y el ganadero. Las obras, encargadas por aquel empresario murciano que tengo entre mis mejores recuerdos, Eduardo  San Nicolás Guillén.se iniciaron el 25 de junio de 1961 y estuvieron listas para su inauguración el 27 de agosto de 1961

Debido a la rapidez con las que se terminó la construcción esta plaza, hoy restaurada y con mayor aforo, la bautizaron como “la plaza del diluvio” porque, sobre el Arca de Noé, cayeron las aguas cuarenta días y cuarenta noches.. Siempre se ha llamado al céntrico coso “la tercera”, queriendo significar que, en orden de nacencia e importancia de sus festejos, era la tercera plaza de Madrid. Las dos primeras, recuerden, no me sean perezosas, son las de la Ventas del Espíritu Santo y la vieja “chata” carabanchelera “Vista Alegre”, derribada por la piqueta (hoy sustituida por un híbrido y cómodo local) en la que se escribieron páginas de gloria.

La tercera se inauguró el 27 de agosto de 1961. Lidiaron los Victorinos, Antonio Bienvenida, “Antoñete” y Curro Montes. Ayer hicireon el paseíllo Curro Díaz, Alberto Aguilar y Daniel Luque.

Daniel Luque, Alberto Aguilar y Curro Díaz

Un brindis al sol. San Nicolás, ya en los espacios infinitos desde 1981. Felizmente recuperado de una de esas “cornadas” que reparte la mala salud. Su yerno, Felipe Ferrero y su mujer, Paqui. Felipe es el timonel que alcanzó privilegiados puertos taurinos, después de que abandonó la gran nave su suegro.Ambos significan para mi la amistad.

El ganadero es un mito felizmente vivo y viviente, que se llama Victorino Martín. Ahora va cediendo trabajo, porque siempre seguirá diciendo de sus ganaderías “estos son mis poderes”, a su hijo Victorino- Los descendientes de los grandes hombres suelen salir “ranas”. Bien, este otro Victorino, ex novillero, veterinario, es la rana convertida, de la noche a la mañana, en Príncipe.

©DOLORES DE LARA

VICTORINO MARTIN Y “LA TERCERA” CUMPLIERON 50 AÑÓS

Victorino “el zorro de Galapagar, volvió a donde solía, su plataforma de lanzamiento y la de “los victorinos”. Es cuestión de contar su historia; pero no tendremos ni tiempo ni espacio para un fenómeno que merece ocupar una enciclopedia. En la Tauromaquia. Alcanzaron puesto en la historia y palco en el triunfo, dos hombres excepcionales a los que calificaron de paletos. El de Borox, Domingo Ortega. Victorino es la listura cazurra elevada al talento y a la sutileza que debieran figurar en su divisa que, ya se sabe, es el escudo nobiliario de los ganaderos, sus gules y sus almenas.

Cuando más se dudaba de la fortaleza del toro, cuanto más se decía de su falta de casta y de bravura, se hablaba de humillantes torturas, de afeitados, surge Victorino con sus “Veraguas”, salvados in extremis del matadero.

La Fiesta languidecía y varios honestos y sabios periodistas dicen “¡Basta!.Alfonso Navalón, con Donaire el cronista taurino contemporáneo que más sabía de toros, se alta en estos nuevos tercios de Flandes, solo que de Castilla, mientras dice perrerías de ganaderos y toreros, varios, Se entregan a Victorino y ganan batallas en nombre de causas semejantes; pero no iguales. Galapagar, uno de los pueblos en cuarto creciente de la sierra madrileña, sumaría pronto otro nombre para la gloria taurina: José Tomás, pariente de Victorino del que éste fue mentor durante algún tiempo.

Galapagar era y es uno de los lugares que los madrileños quieren para su veraneo serrano. Allí descansaba uno o dos meses Jacinto Benavente, el premio Nobel de Literatura el que, por no variar de lugar de reposo, eligió el pueblo para su descanso eterno.

Más tarde Victorino llevó sus ganados a tierras extremeñas. Se hizo vecino de Coria. Desde la torre de su catedral, el pobre se quedó de piedra, amenaza con arrojarse, desde hace varios siglos, el Bobo de Coria. Ni Victorino es tan paleto ni el pétreo personaje, vecino de las górgolas catedralicias, no tiene de tonto ni un pelo.

LA CORRIDA DE LAS “BODAS DE ORO”

´San Sebastián de los Reyes es ya una ciudad. Pero lo importante es que no ha dejado de ser pueblo. Los alrededores de la plaza de toros, tan grande como desangelada en sus estructuras, está circundada por restaurantes. Bares, sedes de las “peñas”, entre las que destacan las dedicadas a Ortega Cano que, por mucho que se empeñen los cartageneros, es tan “donostiarra” comunitario madrileño. Presiento que un día no lejano lo elegirán Regidor de esta tierra, que en gran parte es propiedad suya y de la que pasó de un puesto de melones a la fama.

Mas, los que ahora la buscan, son los toreros a los que esperan los aficionados:

¡Los que van a aplaudir te saludan!

Se dirigen hasta su espacio pre- festejo. Uno no sabe bien si es el ambigú de un cine. Pero los consumidores de copas invaden el terreno del supuesto patio de caballos.

A la terna de la tarde (la de ayer, sábado) la reciben con la alegría hecha seriedad sus partidarios. Van a torear nada menos que los “victorinos”.Si usted, soñador matador, pretende que además de admirarlo le respeten ,haga como Andrés Vázquez, Dámaso o Ruiz Miguel: mate “victorinos”. Hace tieManolete, autocaricaturampo estas heroicidades se arrastraban frente a los “miuras.”.¡ La suerte o la muerte! Mañana se celebra otro aniversario, monteras fuera y silencio, porque vuelve a morir “Manolete”

Curro Díaz, Alberto Aguilar y Daniel Luque se saludan lo hacer el paseíllo. Se señalan con la montera como queriendo decir “Pase usted primero. Han visitado la capilla y se desean “que Dios reparta suerte”, en voz baja no sea que lo escuchen los indignados del 15 Mier…, y se hagan anti-taurinos.

LOS COLETUDOS Y LAS FIERAS

Bueno, así discurrió la corrida de las “Bodas de Oro”. Que cuando lleguen las de platino (75 años) ustedes y nosotros lo celebraremos. Por ejemplo: en “El Molino” de la carretera de Algete, En el que “el molinero” nos recibía a puerta gayola con sus capotes de jamón y queso, gambas y ostras para rematar la faena gastronómica con cordero asado y “souflé”. Todo regado con vinos de la tierra. En los tendidos aun quedan algunas botas y porrones. Paró, desde que nos han convencido que el agua es imprescindibles, se asoman las botellas de plástico con aguas minerales y de grifo que, a veces, solo saben a agua. Miro al callejón. ¿Habrán olvidado, definitivamente, cuadrillas y mozos de estoques el mítico botijo?

Uno, dos y tres, tres banderilleros en el redondel…¡Como toreaban versos: Manuel Benítez Carrasco y “Gabriela” Ortega, la sobrina de los “Gallos”!

Primera fiera en el ruedo. Es fama que los toreros, ya con el astado en el ruedo, piden a sus subalternos: “¡Dejadme solo!.” No debieran decirlo porque,a lo peor, les hacen caso. Mejor está el consejo, secreto a voces, de la orden dada por los apoderados: “¡Gústate!”.Mientras te gustes… se preguntan:”¿Y si no les gusto a los demás?” Les gustarás, claro que les gustarás. 

Las fieras. Bonitos de estampa, con el sello de la casa. El negro, el que se dejó cortar la oreja –no hay quinto malo-por Alberto Aguilar, chiquito paro matón. No cortó la segunda oreja porque falló a espadas. Torero caliente y valiente. El toro fue lo mejor para los tres grandes toreros de una corrida, que ni fue buena, ni mala, sino todo lo contrario. 

La “albaserrada” no pegaron el petardo

Curro Díaz, voluntarioso, cumplió. Ya sabe lo que es salir por la puerta grande en las Ventas. En su primer toro, petición de oreja. La deniega la presidencia.

©DOLORES DE LARA Curro Díaz, mereció la oreja

   ©DOLORES DE LARA Daniel Luque es la señal que se espera. Pero, pese a su calidad, le falló la espada, poco fiel y nada triunfadora

©DOLORES DE LARA Alberto Aguilar fue el merecedor de esa oreja bien ganada

©DOLORES DE LARA 

Qué estuvo a punto de costarle un gran disgusto

©DOLORES DE LARA 

Solo quedó en un susto con oreja

Media entrada. El acontecimiento, toros y toreros, se merecían más. Pese a lo que siempre pasa, con los toros de Victorinos y los toreros , que haberlos ailos, como han podido presenciar. Verán los aficionados que además de los toros aun nos queda nuestro País.

ANTOÑETE Y ANTONIO BIENVENIDA ESTUVIERON EN NUESTROS CORAZONES

REPORTAJE GRÁFICO: ©DOLORES DE LARA

DSC_0669b Esta placa en recuerdo a Don Antonio Bienvenida

LOS VICTORINOS FUERON ARROPADOS POR NUMEROSOS AMIGOS

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Entre ellos nuestra directora Dolores de Lara, que les une una gran amistad desde hace una veintena de años

Foto: LaMontera.net 

Dolores de Lara con los Victorinos

sábado, 27 de agosto de 2011

EL BELLO COSO TOMELLOSERO NOS DIÓ LA BIENVENIDA

TOMELLOSO (C.REAL) CORRIDA DE FERIA. EL FANDI Y MATÍAS TÉJELA A HOMBROS

Fandi y Matias Tejela a hombros

Por IGNACIO RUBIO

Tomelloso  tiene algo especial y son sus ganas de fiesta y apoyar lo suyo y nadie les va a negar ese talante en su corrida de toros. Lo pasan a lo grande y nada les importa lo que ocurra en el ruedo sea ó no importante, premian lo que les apetece año tras año. Ahí están con sus festejos y tan felices, pues de todo tiene que haber y si se empeñan en matar al mensajero como hoy en sacar en hombros al Fandi por  simulacro de dos faenas y dos espadazos infames pues también vale ¡ Viva la fiesta!.

Paquirri  está para darle un descanso muy largo, apático y siempre fuera de sitio con una falta de ganas  a veces indetectable en el publico, pero desesperante en lo artístico, y como tiene su corazoncito y no le gusta que le pisen sus terrenos, al verse perdido en la batalla quiere arreglarlo con la complicidad de los tendidos y el medio pasé a toro ya desgastado y claro muchos caen en la trampa allá por la solanera y si hay suerte que la espada haga efecto mejor que mejor pero hoy ni eso y el mediático se fue a pie con toda justicia.

Otro que debió salir a pie fue el Fandi, solo el tercio de banderillas mantuvo algo su repertorio el resto para olvidar al hilo del pitón y el paso atrás una y otra vez, el público tan feliz por la obra, pero hoy la espada no fue ese cañón que funciona a diario y un bajonazo al primero y un sablazo al segundo dejaron el premio en orejillas.

Matías Téjela venia sustituyendo a Cesar Jiménez como ayer en Almagro y se gana el respeto y los meritos de la puerta grande en una faena plagada de torería y buen hacer desde las verónicas de recibo y el quite por chicuelinas muy ceñidas y al paso, su faena estuvo llena de temple alargando el trazado de los muletazos y cargando las suertes hoy no retiró la “pata”,  remato atrás  gustándose, provocando por momentos las delicias del noble de Marca para indulto, causó error, pasó de faena al bicho después de unas improvisadas bernardinas  dos del desprecio soberbios y con todo ganado para los máximos trofeos, falló a espadas para pasear dos orejas. El sexto bis compuso figura y las apreturas fueron menores aunque en justicia estuvo digno quería mas y el público a su favor y de nuevo la espada le jugó una mala pasada a este buen matador. En resumen: un festejo muy entretenido con llenazo en sombra y casi en el sol así se pueden dar toros después de ver la desolación del cemento en el festejo de Almagro.

Con algo más de tres cuartos de plaza en el bello coso tomellosero y un gran orden en el callejón se lidió una corrida de José Luis Marca de escaso trapío y juego desigual destacando la falta de raza y la flojedad a excepción del tercero noble y bravo al que se le dio la vuelta al ruedo. El sexto devuelto. El tiro de mulillas como siempre de nota preciosas.

Ignacio Rubio
FICHA DEL FESTEJO

Francisco Rivera Ordóñez” Paquirri “silencio y oreja
David Fandila “El Fandi”  oreja y oreja
Matías Téjela que sustituía a Cesar Jiménez  dos orejas y palmas

viernes, 26 de agosto de 2011

BOCHORNOSA CORRIDA EN EL COSO DE LA CUERDA DE ALMAGRO

Por Ignacio RubioFotografía: Ignacio Rubio

Almagro vivió un hecho para el recuerdo y este fue la alternativa de un torero en sus 166 años de historia.

El resto para olvidar. Una corrida de Alcurrucen descastada hasta la saciedad que no se empleo en ningún momento y produjo la  desidia en las cuadrillas con una lidia pésima en los ocho toros lidiados.  Destacaremos: la vara al 8º y el resto para olvidar.
Corrida de Alcurrucen de excelente presentación y nulo juego. Descastados y mansos   hasta la saciedad. El último con el hierro   Lozano Hermanos se   dejo después de ahormarlo Enríquez. Como dato anecdótico ,se picaron la mayoría de los toros en  la puerta chiqueros, en total seis de los ocho lidiados.
En el terreno artístico nada que destacar a pesar de las dos orejas concedidas de un escaso bagaje  por dos faenas sin profundidad ni ligazón. La presidencia que se mantuvo correcta, menos en la concesión de la oreja de Matías Téjela.

Con algo más de un cuarto de entrada en los tendidos
Curro Díaz  palmas y pitos tras aviso
Matías Téjela que sustituía a Cesar Jiménez palmas y oreja
Daniel Luque Ovación con saludos tras aviso y silencio
Alejandro Enríquez que tomaba la alternativa, vuelta al ruedo y oreja

Cerca de 1.600 corredores y unas 6.500 personas asistieron al primer encierro

Encierros Sanse 2011

 A pesar de la limpieza con la que se cubrió el recorrido, el encierro tuvo una duración de 3 minutos, como consecuencia de la desorientación de unos de los astados.

Las reses de la ganadería de Herederos de Salustiano Galache han abierto el primer y ansiado encierro de las Fiestas del Santísimo Cristo de los Remedios de San Sebastián de los Reyes de 2011, con "cerca de 1.600 corredores y una asistencia que ha  rondado los 6.500 seguidores, entre el recorrido y la plaza de toros", comentó Alberto Matiaces, concejal de Festejos.

A pesar de la limpieza con la que se cubrió el recorrido, el encierro tuvo una duración de 3 minutos, como consecuencia de la desorientación de unos de los astados que, además, resultó herido en una pata y cayó al suelo en dos ocasiones antes de entrar en los corrales.

La concejala de Seguridad, Lorena Heras, ha señalado que cuatro de los participantes en la carrera resultaron heridos. Dos ellos, de carácter grave, fueron atendidos en el hospital de campaña y otro había sido atendido en el quirófano de la plaza de toros por una incisión en la espalda por asta de toro de 15 centímetros; posteriormente, fue trasladado al Hospital Infanta Sofía.

Mañana sábado, 27 de agosto, se espera que la asistencia sea superior ya que se celebra el 50 aniversario de la plaza de toros de San Sebastián de los Reyes, ‘La Tercera', y es día no laborable, por lo que "es recomendable que los corredores sin experiencia eviten estrenarse para evitar posibles accidentes, teniendo en cuenta, además, que los toros serán de la ganadería de Victorino Martín", explicó Emilio Esteban, director del encierro.

Informa/ Sección de Comunicación

Ayuntamiento de San Sebastián de los Reyes